5.26.2017

El ser y el padecer

Eres la astilla de la arista de la caja de helados
que se me quedó clavada en la armadura
cuando estaba desesperada buscando chocolate.
Ese saludo de vecino cordial
que echa migas a tu ropa tendida.
Esa piedra suicida, que prefiere ahogarse
a ser obligada a volar.
Esa puñetera manía que tiene el mundo de decirme
que no merezco soñar algo que no sea realidad.
Estoy comprando drogas para mis plantas,
porque necesito una conversación
que no me quite el oxígeno,
estoy intentando hacerme amiga de las sirenas
a ver si me llevan con ellas,
allí donde las heridas se curan con sal y sonrisas,
allí donde te quitabas la camisa.

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